Inclusión social, el reto de las ciudades inteligentes

Publicado: culturaemedellin.gov.co

Luego de trabajar durante 15 años en comercio electrónico, Felipe Betancur decidió cambiar ese “mundo frío y mecánico” que lo alejaba de su familia, por una vida rodeada de sus seres queridos y en la que pudiera ayudar a los demás mediante sus conocimientos.

La visita al lugar de una tragedia le cambió la vida. Cuando ayudó a las víctimas del incendio en Moravia, Felipe sintió la necesidad de crear brigadas de salud y programas de cooperación masiva para los más necesitados, una iniciativa en la que todos pudieran ayudar con un aporte voluntario como transporte, logística, alimentación, contactos y cualquier otro elemento que haga más fuerte esta red de solidaridad.
De ahí el nombre de la fundación, Todos podemos ayudar.  Una manera de fusionar la pasión por el internet de este diseñador web, junto con formación para implementarlo adecuadamente.
Mucha dedicación e investigación han sido fundamentales para garantizar mayor inclusión digital a las personas,  a través de la apropiación y la masificación de la tecnología.
En quipo con su padre, Felipe ha identificado que las capacitaciones son la manera más eficiente de dar a conocer soluciones útiles para una mejor calidad de vida. El aprendizaje con el fin de construir estrategias de inclusión y difusión de la tecnología, ha sido clave para eliminar las barreras comunicativas y de educación que impiden el desarrollo de la sociedad.
Según la labor de Todos podemos ayudar, en la medida en que las personas adquieren formación pueden ayudar a los demás con mayor facilidad.  Con el proyecto de Accesibilidad Digital, esta entidad se dedica a enseñar cómo atender a las personas en situación de discapacidad y  cómo generar elementos que los acerquen más a  la tecnología.
Desde un mouse elaborado con una cuchara de palo para personas sin extremidades superiores, hasta juguetes para niños con autismo, son algunos de los inventos que esta fundación ha diseñado para que, gracias a estas ayudas tecnológicas, muchas personas accedan a nuevas fuentes de estudio, trabajo e  información con mayor calidad de vida.
Este es un claro ejemplo de innovación constante, en el que pequeños elementos y entender la situación de otras personas puede transformar vidas.  Por ahora Felipe y su padre seguirán tocando puertas y ofreciendo talleres que concienticen a la sociedad, para seguir masificando esta apropiación tecnológica y difundirla por fuera del país.

Enlace: http://www.culturaemedellin.gov.co/sites/CulturaE/emprendedor/Paginas/inclusion_digital_laboral_social.aspx

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Emprendedores. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s